Problemas relacionados con la sexualidad y disfunciones sexuales. Eyaculación precoz, impotencia, falta de deseo o placer sexual, dificultades durante la práctica sexual. Gustos sexuales raros, problemas relacionados con la identificación de género.

 

La conducta sexual puede adquirir gran variedad de formas de expresión y ofrece un claro ejemplo de la influencia del ambiente en la persona, puesto que el contexto histórico, religioso, familiar, político y social suele tener un peso importante en forma de tabúes, mitos y tendencias en relación al “cómo debería ser” la sexualidad de una persona.
Como consecuencia observamos que la conducta sexual puede ser plenamente placentera y satisfactoria, o generar ansiedad y frustración según la persona.

En la actualidad se consideran trastornos sexuales aquellos casos en que se experimenta un malestar en relación con la propia sexualidad, o cuando ésta provoca malestar en terceras personas. Se pueden clasificar en tres grandes grupos:

Disfunciones Sexuales: Trastornos que implican la alteración, por inhibición o ausencia de la respuesta psicofisiológica esperada en cada fase de la conducta sexual (dificultades con la erección, por ejemplo). Las fases que componen la respuesta sexual completa son las siguientes:

    1. Fase de deseo sexual: El individuo empieza a pensar en la posibilidad de mantener actividad sexual.

    2. Fase de excitación: Inicio de la actividad sexual, experimentación de placer y cambios fisiológicos, como la erección masculina o la lubricación femenina.

    3. Fase de meseta: Incremento del placer y de los cambios fisiológicos de la fase previa, al que se suma un aumento de la tasa cardíaca y respiratoria, presión arterial y tensión muscular.

    4. Fase de orgasmo: Punto máximo de placer sexual y liberación de la tensión sexual. Eyaculación del hombre y contracción rítmica de la pelvis en ambos sexos. Es también el punto máximo de los cambios fisiológicos mencionados en la meseta (presión arterial, tensión muscular, frecuencia respiratoria…).:

    5. Fase de resolución: Sensación de relajación y bienestar. Durante esta fase el hombre es refractario ante nuevas estimulaciones, en cambio la mujer puede responder prácticamente de inmediato.

 

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Tipos de disfunción sexual:

  • Ausencia y pérdida de deseo sexual (Deseo sexual hipoactivo)
  • Rechazo sexual y ausencia de placer sexual
  • Impulso sexual excesivo
  • Fracaso de la respuesta genital
  • Disfunción erectil
  • Trastorno del interés/excitación sexual femenina
  • Eyaculación precoz
  • Trastorno orgásmico femenino
  • Eyaculación retardada

 

Los otros dos grupos en que se clasifican los trastornos sexuales son los trastornos de la identidad sexual, y la parafilia.

Los trastornos de la identidad de género o sexual se dan cuando existe una disociación entre el sexo anatómico de la persona y su identidad de género, lo cual genera malestar. Se les conoce también como disforias de género, y pueden darse en la etapa infantil o adulta.

Los trastornos englobados en la parafilia se caracterizan por los estímulos sexuales que provocan la excitación, ya sea mediante fantasías recurrentes, impulsos o conductas. Los estímulos sexuales en la parafilia suelen ser objetos no humanos, la humillación/sufrimiento de uno mismo o la otra persona implicada, o terceras personas que no participan voluntariamente.

Conviene recordar que se consideran trastornos aquellos casos en que la relación de uno mismo con su sexualidad genera malestar, ya sea a la propia persona u a otras.