Se tiende a pensar que la infancia es un periodo carente de preocupaciones y problemas. No obstante, la incertidumbre forma parte del crecimiento y, en ella, puede haber implícitos desafíos que los niños deban asumir, aunque no estén preparados.

Crecer no implica ganar la experiencia, ni la capacidad emocional y psicológica necesaria, para afrontar los obstáculos de la vida. Lo cierto es que, para superar la adversidad, es necesario que los niños adopten capacidades que les ayuden a superarla con éxito, como la resiliencia.

Desde Activital, vamos a explicarte como desarrollar la resiliencia en niños, para que puedas ayudar a tus hijos a crecer con la capacidad necesaria para enfrentar las dificultades, superarlas, sobreponerse a ellas e, incluso, obtener mayor fortaleza.

¿Qué es la resiliencia infantil?

La resiliencia en niños consiste en la habilidad de desarrollar, durante esta etapa de la vida, la capacidad necesaria para afrontar y superar las adversidades. Lo cierto es que se trata de un aprendizaje que se desarrolla durante toda la vida, pero es necesario sentar las bases en la infancia.

Este periodo es definido como resiliencia primaria, impartido habitualmente por los progenitores, o aquellas personas que se encarguen de criar al niño o la niña, y que consiguen a través del apego y ciertas prácticas que explicaremos más adelante.

Para que no quede la duda, la resiliencia secundaria correspondería con aquella que se obtiene en las siguientes etapas de la vida, en periodos de mayor madurez, donde el aprendizaje puede provenir de otros sujetos que no sean los criadores e, incluso, de uno mismo a través de diferentes experiencias.

Estos términos han sido acuñados por el terapeuta familiar Jorge Barudy, especialista en resiliencia en los niños que, además, ha sacado a la luz numerosos libros y estudios de gran valor para orientar a los padres, y a todo aquel que quiera aprender sobre resiliencia infantil.

Por ejemplo, en uno de esos libros, ‘Los buenos tratos a la infancia’ (Gedisa, 2005), se menciona un estudio elaborado en los años 80 que demostraba que los niños que habían crecido en un espacio familiar estable y afectivo, habían conseguido un grado de resiliencia primaria mayor.

Dato que sustenta la importancia de ayudar a los hijos a desarrollar conductas y pensamientos positivos. Pero ¿cómo conseguir incentivar la resiliencia en los niños? A continuación, te proponemos algunos consejos.

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7 consejos para desarrollar la resiliencia en niños

Estamos seguros que, una vez hayas leído los consejos que vamos a ofrecerte para desarrollar la resiliencia en los niños, tendrás más claro el concepto y sabrás llevarlo a la practica a la perfección.

Y recuerda que lo más importante es tener paciencia y ser conscientes de que se trata de un proceso lento y progresivo. No se trata de establecer obligaciones, sino de crear dinámicas sanas que sirvan a tus hijos como referencia para que consigan, por ellos mismos, llegar a ser resilientes.

Enséñales a socializar y a hacer amigos

Hacer amigos es primordial para que los niños vivan experiencias, se expongan a la realidad, y puedan obtener diferentes puntos de vista. Además, el respaldo social fomenta nuestro bienestar y autoestima.

Así mismo, esfuérzate por criar a tus hijos en valores, fomentando la solidaridad, la cooperación y el trabajo en equipo. Esto hará que se desarrollen aptitudes tan importantes como la empatía, un valor clave para una mejor fortaleza psicológica.

Fomenta su optimismo y positividad

Existe un pilar fundamental para poder enfrentar y superar cualquier circunstancia de la vida, esto es, una buena actitud. Un niño resiliente es aquel al que se le enseña a ser positivo y optimista, a gestionar los problemas con calma y perspectiva y que, frente a las dificultades, reaccionará sin dramatizar.

Que aprendan a ser autónomos

Deben saber que contarán con tu apoyo y con tu ayuda siempre que lo necesiten. Pero tienes que incentivarlos a que actúen por ellos mismos, por ejemplo, en sus tareas diarias, o a la hora de gestionar problemas menores, como una discusión con un amigo, un suspenso, la pérdida de un objeto de valor, etc.

Otro factor importante es el autocuidado, con el fin de que consigan tener una vida equilibrada y saludable. Aprender a cuidarse, tener un orden en su vida, y sentirse bien con uno mismo, fomentará su autoestima y bienestar, y sabrán gestionar mejor los malos momentos.

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No les sobreprotejas

Es normal que te esfuerces por satisfacer las necesidades de tus hijos, y que quieras cuidar de ellos para que se sientan a gusto y a salvo. No obstante, darles todo lo que quieren y hacer todo por ellos sin dejarles actuar, no te llevará por el camino de la resiliencia infantil.

La sobreprotección da lugar a que los niños no se esfuercen, que consideren que pueden tener a su alcance todo lo que quieren, y que siempre estarán protegidos de cualquier agente externo. Entonces, ¿qué pasará cuando ya no les protejas tanto? Ansiedad, frustración, o falta de personalidad pueden ser algunos resultados.

Por tanto, evita eliminar todos los riesgos y problemas, y aprovecha para enseñarle las habilidades necesarias para superarlos, con el fin de que tengan la oportunidad de aprender de ello.

Ofréceles tiempo y de calidad

Un entorno familiar favorable les permitirá crecer en armonía y centrarse en evolucionar de la forma adecuada. Aprovecha para predicar con el ejemplo cuando estés con ellos. Que vean en ti un referente de lo que significa ser resiliente.

Que aprendan a proponerse metas

Con ello, aprenderán lo que supone el esfuerzo. Por supuesto, debes asegurarte de que dichas metas sean razonables a su edad, y que no se enfoque el objetivo en ganar, sino en conseguir un nuevo aprendizaje.

Una vez superada la meta, el niño mantendrá lo aprendido y recordará el esfuerzo que supuso. Experimentará la gratificación de haberlo conseguido y, al mismo tiempo, será consciente de lo que hace falta para superar un obstáculo, y de que es capaz de hacerlo.

Que sepan que las cosas pueden cambiar

El cambio es parte de la vida, y esto es algo de lo que los niños deben ser conscientes. Tu tarea consistirá en hacerles comprender que el cambio no tiene por qué ser negativo, y que cualquier situación es una nueva oportunidad. Y que, de ser negativo, de nada sirve derrumbarse y dramatizar.

También, es conveniente que aprendan a ser conscientes de que existen diferentes perspectivas y que, valorándolas todas, el problema podría ser resuelto.

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Son muchos los padres que, tras los acontecimientos vividos con la pandemia del Covid-19, han compartido su orgullo o impresión al observar que sus hijos han demostrado una entereza y superación formidable ante los hechos vividos.

Este es un ejemplo claro de resiliencia en niños, como consecuencia del establecimiento de unas dinámicas familiares que, llegado el momento, les han permitido entender la situación lo suficiente como para saber sobrellevarla, amoldarse a ella, y sacar el lado positivo.

Pero, si por el contrario, a pesar de haberlo intentado sientes que tu hijo o hija no es capaz de desarrollar la resiliencia, siempre puedes acudir a un psicólogo infantil, y analizar junto a un especialista los hechos que pueden estar ocasionando esta limitación.

Ponte en contacto con el equipo de Activital psicólogos, y nos encargaremos de ayudar a tu hijo a fomentar la resiliencia.

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