La semana pasada iniciamos un programa de contenidos dedicados a las relaciones de pareja y hoy llega el turno de las estrategias de resolución de conflictos para solucionar crisis de pareja. La finalidad de estas herramientas tiene un doble objetivo: Lograr acuerdos satisfactorios para ambos, y hacerlo de una manera que haga crecer la relación, en lugar de ser destructivo.

Las diferencias y conflictos en pareja son algo que o bien está, o está por venir, pues forma parte de las relaciones humanas. Es por ello especialmente importante gestionar los conflictos de una manera que fortalezca el vínculo, lejos de hacer que la pareja se distancie cuando aparecen dificultades dando lugar a crisis de pareja.

Igual que con las estrategias para una comunicación eficaz en pareja, la resolución de conflictos será útil siempre que la intención sea verdaderamente la resolución de las diferencias, y no como una herramienta de ataque o reproches. La finalidad de la Terapia de pareja es siempre mejorar la relación y para ello es necesario el compromiso de ambas partes, que estemos todos en el mismo barco.

Cuando aparecen incompatibilidades en el día a día de una pareja, lo habitual es que cada miembro sienta y piense cosas que generan malestar, y este malestar, o el quitárlo y quedarse a gusto, puede llevarnos a actuar de maneras que no sean las más deseables a medio y largo plazo. Así, ante las dificultades encontramos que hay actitudes que facilitan y otras que dificultan la resolución de problemas.

crisis de pareja

Muchas veces los psicólogos de parejas encontramos que hay dificultades para concretar cual es realmente el problema, de modo que al no tener un rumbo claro es más fácil dejarse llevar por emociones o pensamientos momentáneos favoreciendo el mantenimiento de una crisis de pareja. Por lo tanto, el primer paso para la resolución de conflictos de pareja es una buena definición del problema: Establecer de manera clara y precisa cual es el punto de discrepancia, el foco del problema, de modo que ambos tengan la certeza de hablar de lo mismo.

Es común encontrarse que en las parejas un miembro siente que es el otro el que tiene problemas con la relación. Nada más lejos de la realidad, los conflictos de relación son cosa de dos, y el descontento que pueda sentir uno u otro es respecto a la relación, algo que implica a ambos. Es por ello importante una actitud de compromiso y flexibilidad por las dos partes, también cuando una persona percibe que hay un problema y la otra no.

El cambio e implicación mutuo en trabajar para solucionar conflictos de pareja facilita un sentimiento de unidad frente al problema, en lugar de separar ahora está uniendo a la pareja, y pequeños cambios pueden modificar la atmósfera de la pareja en múltiples aspectos.

 

Conviene señalar también que es recomendable buscar un momento con el tiempo necesario para dedicar al problema, sin distracciones, dedicándole el tiempo necesario para hablar del tema, y en un momento en que no estén las emociones a flor de piel para poder encontrar soluciones a los conflictos y superar una crisis de pareja.

8 pasos para la definición de conflictos y crisis de pareja

  1. Enfocar el problema de manera positiva: hablando en términos de aquello bueno que se echa de menos, y no al revés. En vez de “me enfada que pasemos los viernes en casa“; “echo de menos cuando salíamos a cenar los viernes”.
  2. Ser específicos: Poner sobre la mesa de manera específica las situaciones y comportamientos o actitudes que suponen un problema. Hablar de ellos como cosas concretas significa hablar de “esta tarde ha pasado X”, en vez de utilizar generalizaciones del tipo “siempre, nunca, todo, nada…”. Del mismo modo, implica hablar del momento concreto “esta tarde me he sentido poco respetado cuando…” en vez de etiquetar al otro “eres irrespetuoso, egoísta…”.
  3. Expresar los propios sentimientos: Hablar de como me siento yo, sin ataques o culpas. No sería “pasas de mí”, sino “me siento poco atendido, me gustaría ver que me preguntas más sobre qué tal me va en mi nuevo trabajo”.
  4. Ir a la esencia del problema: De nuevo, ser concreto implica no entrar en hacer hipótesis de por qué hay ese problema, compararse a uno mismo o la pareja con otras personas, etcétera.
  5. Tratar los temas uno a uno: Es fácil que al hablar de un problema, se conecte con cómo hace sentir eso, y vengan pensamientos de otras situaciones que hacen sentir parecido, para ir añadiéndolas en forma de acusaciones al otro y haciendo un efecto de bola de nieve del tema original. Si lo que se busca es solucionar cosas, es importante hablar los temas por separado, siendo específicos en su solución, y dejar otros temas para otros momentos.
  6. Escucha activa: Un recurso útil es parafrasear lo que el otro ha dicho, transmitiendo con ello que se ha comprendido el mensaje y seguir desde ahí. A veces la duda de si se entiende lo que se quiere transmitir hace rumiar en alto y darle más vueltas a lo mismo, estancando el proceso de resolución de conflictos de pareja.
  7. No hacer inferencias: Centrarse en lo que está presente, sin buscar segundas intenciones o hacer hipótesis de qué hay detrás de lo que se dice y hace.
  8. Actitud de trabajo en equipo: Desde la neutralidad y procurando resolver el problema, exponiéndolo sin ataques, presiones ni actitudes defensivas.

Una buena definición del conflicto de pareja suele ser la mitad de su resolución. Utilizando las estrategias comentadas previamente se facilita poner el problema como algo sobre lo que trabajar ambos unidos para solucionar la crisis de pareja. Poner el problema frente a los dos, en vez de entre los dos haciendo que la pareja se distancie cuando aparece.

ayuda crisis pareja activital

5 pasos para la solución de conflictos y crisis de pareja

Llegados a este punto el problema ha sido bien definido, y por lo tanto no tiene sentido ni será productivo volver a la fase anterior para replantear o dar vueltas a la definición del problema. Así, es hora de centrarse en encontrar soluciones, para lo que se recomienda:

  1. Lluvia de ideas: Ayuda a abrir vías alternativas a las propuestas más habituales que han estancado el tema. Para que sea un proceso rico es importante permitir que salgan todas las ideas posibles, sin entrar a juzgar o valorarlas de primeras. Así, dejar fluir todas las posibles soluciones que se ocurran y posteriormente en una segunda fase seleccionar qué ideas pueden ser las más eficaces.
  2. Evaluar las medidas elegidas: Evaluar pros y contras, anticipar posibles facilidades y adversidades que puedan surgir por el camino, qué le va a costar a cada uno, para ver si son realmente las mejores soluciones.
  3. Recoger por escrito las soluciones seleccionadas para resolver el conflicto de pareja, teniendo en cuenta posibles obstáculos que puedan aparecer y qué hacer con ellos, y diseñar el plan de acción. Es conveniente tener presente que los cambios de hábito requieren tiempo y un compromiso por parte de ambos.
  4. Ser específicos en la soluciones propuestas: Dejar claros y bien definidos antes de empezar los cambios específicos que se buscan puede ser clave para que se consigan o no los objetivos marcados. Hablar de objetivos específicos requiere definir comportamientos observables y concretos, que no sean libres a la interpretación.
  5. Pasar a la acción: Teniendo bien definido el problema y las soluciones que se van a desarrollar, es el momento de desplegar el plan elegido. Se recomienda también incluir recordatorios o pequeñas ayudas que puedan facilitar la realización del plan elegido.

conflictos de pareja - psicología

Tras un plazo razonable de tiempo es positivo retomar el tema para evaluar de qué manera se ha ido siguiendo el plan establecido, qué dificultades pueden haber aparecido, si son necesarios reajustes, y cómo está la pareja ante el problema, si ha desaparecido o sigue presente, y si se sienten más unidos o distanciados como pareja.

Puedes obtener más información o una visita gratuita con un psicólogo formado en el tratamiento de crisis de pareja mediante la terapia integral de pareja contactándonos a través del correo: info@activital.es y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Imágenes: pixabay.com; freepik.com

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