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La obsesión por querer tener la razón siempre 

querer tener la razón
Tiempo de lectura: 4 minutos

Plantéate lo siguiente; si ocurriera un milagro, y de repente todas las cosas con las que has estado luchando, todo lo que te produce estrés, malestar o incomodidad, simplemente dejara de ser un problema y no te molestara, sin que se produjera ningún cambio en las personas, lugares o circunstancias que te rodean; ¿qué pasaría?

Personas con la necesidad de tener siempre la razón superar tener la razón

Las personas que siempre quieren tener la razón en una discusión suelen ver su opinión como la única válida, lo que puede afectar su autoestima y relaciones interpersonales. Esta necesidad de llevar siempre la razón y de querer tener siempre la última palabra puede derivar de un ego inflado y una falta de empatía. Desde la psicología, se ha demostrado que discutir constantemente para defender su punto de vista no siempre vale la pena y puede ser perjudicial.

Las personas que creen que siempre deben tener la razón tienen que aprender a ver el valor en las perspectivas de los demás y entender que no siempre es importante demostrar que están en lo correcto. La insufrible necesidad por tener siempre la razón puede hacer que se vuelvan incapaces de admitir cuando están equivocados, lo que crea un clima de tensión y conflicto en sus relaciones. Estas personas no solo intentan imponer su punto de vista, sino que también insisten en su superioridad intelectual, demostrando una baja inteligencia emocional.

Las personas siempre en busca de validación y superioridad pueden llegar a desarrollar la creencia de que deben tener razón en cualquier situación. En ciertos casos, esta necesidad puede ser tan extrema que algunos especialistas sugieren que podría tratarse de un trastorno. Para estas personas, admitir un error o mostrar vulnerabilidad es visto como una amenaza a su autoimagen.

Insistir en ser siempre el único en tener la razón puede tener consecuencias serias. En el largo plazo, puede llevar al aislamiento y a la ruptura de relaciones significativas, ya que sus amigos, familiares y colegas pueden cansarse de su constante postura defensiva. Es vital que estas personas consideren recibir ayuda de un especialista o psicólogo para trabajar en su inteligencia emocional y aprender a respetar opiniones contrarias.

Reconocer que no siempre es necesario llevar la razón y que otras personas también tienen valiosos puntos de vista puede ser un primer paso hacia relaciones más armoniosas y una mejor salud mental. En lugar de querer tener la última palabra, deben esforzarse por entender y valorar la diversidad de opiniones que cada individuo aporta. Así, podrán lograr una comunicación más efectiva y constructiva, en lugar de caer en la trampa de la necesidad de tener siempre la razón.

Tener siempre la razón: ¿Quién estaría equivocado?

Si la vecina antipática que te pone de mal humor, el atasco que te comes cada día para ir a trabajar y que te estresa a las 9 de la mañana, el poco caso que te hacen tus hijos y te pone triste o esa congregación de gente que te produce ansiedad con sólo pensar en hablar delante de ellos no cambiaran, pero ahora no te causaran todas esas emociones y sensaciones (ansiedad, estrés, tristeza, mal humor…) ¿Quién estaría equivocado acerca de por qué nos habíamos sentido mal en primera instancia? ¿Podrías ser tú, en alguna medida?

Es decir, muchas veces decimos que estamos estresados o que nos sentimos mal como resultado de lo que hacen ciertas personas o por lo que pasa en ciertos eventos….pero, ¿qué pasaría si esas personas y eventos siguieran siendo tan “malos” como siempre, pero ahora no nos causaran malestar?

obsesión por tener la razónNecesidad de tener la razón: No eres culpable de tus emociones

Quiero que quede claro que lo que estamos diciendo NO es que tú seas el culpable de tus emociones dolorosas, de tu malestar y estrés; lo que estamos diciendo es que cada uno tiene la capacidad de responder a las situaciones estresantes o preocupantes, como las que me puede causar mi vecina, el atasco, mis hijos o mis compañeros de trabajo, de una manera que me puede llevar a tener una vida más rica, plena y llena de sentido.

Bien, pues resulta que la gente no es como las ratas. Porque, muchas veces, la gente seguirá corriendo hacia la derecha durante el resto de sus vidas, diciéndose a ellos mismos “¡Solía estar allí!”, “¡Esto no es justo! ¡Debería seguir allí!”, ” ¡¡Esto no funciona así!!”. También se podrían decir cosas como “¡Las cosas no deberían haber cambiado!” “Nunca me dijeron que tendría que hacer cosas como esta para conseguir comida” y ese tipo de cosas. Se esfuerzan tanto en tener la razón, que nunca aprenden a hacer algo diferente, algo que funcionaría mejor para ellos en sus vidas.

por qué tener la razón siempreLa batalla de querer tener la razón o ser feliz

La elección que a todos se nos plantea es la siguiente: ¿vas a estar en lo cierto, o vas a estar vivo? Si te esfuerzas por tener razón, es posible que tu vida gradualmente se amortigüe; ya que es muy difícil tratar de vivir plenamente, y querer tener razón siempre, pues ese deseo acabará interponiéndose en el camino de tu vida.

En este vídeo el doctor Russ Harris nos explica el camino que debemos seguir para poder tener la capacidad de elección en la vida que nos permita escoger la dirección que nos marca aquello que más nos importa. Pudiendo no hacer caso al deseo de tener la razón, al malestar y ansiedad o la culpa.

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Imágenes: Freepik.com, Pixabay.com.

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4 comentarios
  1. Jhonatan
    Jhonatan Dice:

    Y dónde dejamos las consecuencias de las acciones de las demás personas que nos afectan cómo nuestros hijos, personas a nuestro al rededor, la vecina molesta, etc etc etc? Se hace caso omiso o por arte de magia desaparecen? Cuándo no se trata de tener la razón si no de intentar hacer lo correcto y vivir pero vivir bien a veces no se puede eliminar así como así todo eso.

  2. Rolph W Artieda
    Rolph W Artieda Dice:

    Conozco alguien con quien converso muy a menudo, pero he venido notando que esta persona insiste en ¨dar catedra¨ acerca de lo que yo vengo hablando como si quisiera quitarme la razon o desmerecer mi concepto. No es constante pero si es consuetudinario; es algo irritante y aparentemente cree que su percepcion es mas precisa que la mia y da catedra …

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