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La ansiedad anticipatoria es el miedo, temor o angustia que se siente ante una situación o momento futuro y específico, ya que se predice un desenlace negativo. Se trata de un factor común en los problemas de ansiedad, caracterizado por un temor intenso con expectativas negativas sobre hechos o aspectos futuros.

Cuando la persona es consciente de que debe enfrentarse a una situación temida, percibe la amenaza y, de manera automática, aparecen pensamientos de preocupación sobre un desenlace catastrófico. 

A continuación, al darle vueltas a pensamientos negativos hacen que se activen los síntomas físicos de la ansiedad, tales como mareo, presión en el pecho, sudoración, taquicardia, etc.

Por lo tanto, la ansiedad anticipatoria no aparece en el momento en el que se está realizando la acción temida, sino en los momentos previos. Y hace que la persona no pueda dejar de pensar en la situación futura, generando sensaciones desagradables y catastrofistas.

De este modo, la persona deja de prestar atención al momento presente y se centra en el futuro, donde se siente desbordada por las sensaciones catastrofistas y donde, además, no puede actuar. En suma, la persona vive constantemente con la sensación de peligro, generándole un gran malestar.

¿Cuándo es un problema la ansiedad anticipatoria?

Existen determinadas circunstancias en las que la ansiedad anticipatoria no se considera patológica, como, por ejemplo, la ansiedad antes de una entrevista de trabajo, un examen o una cita. En estas ocasiones, la ansiedad tiene la función de avisarnos y preparar nuestro cuerpo, activándolo para maximizar el rendimiento. 

Sin embargo, cuando la manera en que la persona responde ante su ansiedad es problemática, y le impide actuar como le gustaría, o hacer cosas importantes, es cuando se puede considerar que se trata de una ansiedad problemática.

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Respuestas ante la ansiedad por preocupación

Como decíamos, la ansiedad no es el problema en sí, sino el cómo actúa la persona con ansiedad. De este modo, ante la anticipación de una situación temida, y con el objetivo de reducir el nivel de angustia, la persona tiende a presentar las siguientes reacciones:

  • Evitar la situación temida. La evasión de estas situaciones es una manera de perpetuar el problema, ya que la persona no se enfrenta a ellas. Y, por lo tanto, no se habitúa ni adquiere los recursos necesarios para afrontarlas de manera exitosa.
  • Procrastinar. Consiste en posponer la realización de las actividades importantes, dedicando ese tiempo a la realización de otras tareas más atractivas.
  • Afrontar la situación temida de manera desadaptativa. Existen determinadas situaciones que no pueden ser evitadas, de manera que la persona no tiene más opciones que enfrentarse a ellas. Lo que ocurre es que presenta un nivel tan elevado de angustia que el resultado de la tarea se ve perjudicado, ya que la ansiedad repercute de manera negativa en la ejecución.
  • Consumir para aliviar la ansiedad. Ya sea mediante el consumo de sustancias o productos, comer ansiosamente, o la realización de alguna actividad. Cuyo fin no es el acto en sí mismo, sino el reducir la ansiedad y preocupación.
  • Afrontar y exponerse a la situación temida. Esta es la respuesta más adaptativa, ya que el hecho de afrontar de manera positiva la exposición a la situación temida, va a hacer que la persona adquiera mayor confianza en sí misma, se dote de los recursos necesarios para afrontarla, y responda con mayor autoeficacia.

Síntomas de la ansiedad anticipatoria

Los síntomas de la ansiedad anticipatoria pueden manifestarse tanto psicológicamente, como físicamente. De este modo, los principales síntomas son:

  • Temor ante situaciones en las que la persona tiene que demostrar algo. La persona anticipa un desenlace negativo, por lo que siente miedo al fracaso.
  • Baja autoestima. La autoestima es una valoración que realizamos de nosotros mismos basándonos en nuestra experiencia. Por lo tanto, el sentimiento de fracaso va a hacer que esa valoración se vea mermada.
  • Falta de confianza en uno mismo. La inseguridad está relacionada con el miedo a no poder conseguir lo que uno se propone. De manera que, muchas veces, ni siquiera se intenta y ese miedo acaba limitando el potencial de la persona.
  • Dificultades para iniciar o mantener el sueño. El sueño presenta una función reparadora. De manera que, la presencia de un sueño poco reparador tendrá numerosas consecuencias negativas en el día a día.
  • Falta de concentración. La capacidad de atención y de concentrarse se ven afectadas, impactando en la realización de las tareas diarias.
  • Bloqueo mental. Consiste en la incapacidad de pensar con claridad y de tomar decisiones, afectando, de manera directa, al rendimiento.
  • Síntomas físicos. Tales como: mareos, tensión muscular, taquicardia, sudoración, náuseas, dolores intestinales, dificultad para respirar y dolor en el pecho.

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Causas de la ansiedad anticipatoria

Existen diversos factores que influyen en la causa de la ansiedad anticipatoria. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Incertidumbre y falta de control. Uno de los principales factores que influyen en la ansiedad anticipatoria es la incertidumbre, ya que el hecho de no estar seguros sobre lo que ocurrirá, provoca una sensación de ansiedad. Esto da lugar a un profundo malestar, y puede repercutir en nuestro día a día, provocando una sensación de falta de control e inquietud sobre qué sucederá en el futuro.
  • Pensamientos negativos: Estos pensamientos son automáticos y hacen que veamos el mundo de manera sesgada, ya que consisten en ideas perniciosas que surgen sin ser buscados, y que nos sabotean provocando un gran malestar. De este modo, el miedo a que nuestros propios miedos se hagan realidad es uno de los pensamientos que provocará la ansiedad anticipatoria.

Además, el hecho de repetir con frecuencia este tipo de pensamientos, puede originar que se conviertan en realidad, a través de lo que, en Psicología, se conoce como profecía autocumplida.

La profecía autocumplida es un fenómeno psicológico que consiste en que nuestro cerebro genera una expectativa negativa, de manera que el miedo a que un suceso se produzca va moldeando nuestra conducta hasta que, finalmente, provoca que suceda aquello que tanto temíamos.

La terapia como tratamiento a la angustia anticipatoria

La ansiedad anticipatoria es una respuesta natural del organismo, que nos prepara para enfrentarnos a posibles amenazas. Sin embargo, cuando esa ansiedad es desproporcionada e incapacitante, y consiste en la preocupación o en la angustia por las cosas que pueden suceder en una situación futura, se trata de ansiedad anticipatoria patológica.

En Activital psicólogos, somos expertos en Terapia de Aceptación y Compromiso. Este método ha demostrado ampliamente su eficacia para ayudar a personas con problemas de ansiedad. Puedes contactar con un psicólogo del equipo para informarte sin compromiso.

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